
Lo de las propiedades del Ministerio de Defensa en Burgos merecería un estudio amplio y detallado que quizá algún día habrá que escribir.
Por ahora me gustaría ir dejando constancia de que no me gusta que el único inmueble que Defensa parece necesitar impepinablemente es el de "
Capitanía".
Cada vez quedan menos dependencias militares en Burgos; desde hace años vienen cerrándose en nuestra ciudad acuartelamientos, academias militares, gobiernos militares, capitanías generales, ...
Consecuentemente van quedando sin utilidad diferentes inmuebles. Al ejército le sobran miles y miles de metros cuadrados (muchos de ellos muy golosos) en Burgos. Las pocas dependencias militares que van quedando en la ciudad se tienen que concentrar lógicamente en unos pocos lugares; el resto, lo que viene quedando vacío desde hace años,... ¿Cuántos miles de metros cuadrados de antiguas instalaciones militares se han transformado en pisos en las últimas décadas de la historia burgalesa?
Últimamente vengo notando una mosca que se pasea insistentemente tras mi oreja. Porque resulta que lo que queda del Ministerio de Defensa en Burgos se va a ir instalando en el único inmueble de su propiedad que no se puede derribar para edificar: el edificio que todos seguimos conociendo como
"de Capitanía". Lo demás va quedando vacío o infrautilizado.
Pero es que coincide que es justamente ese edificio el que tendría unas enormes posibilidades para convertirse en una instalación civil importante para la ciudad.
Creo que los vecinos de esta ciudad deberíamos reivindicar de manera clamorosa algunas cosas bien sencillitas; propongo un esbozo mejorable que admite sugerencias:
- Las dependencias burocráticas de Defensa se podrían instalar en edificios como la antigua Academia de Ingenieros o el antiguo Gobierno Militar, o ... etc.
- Lo que fue la Capitanía General debería ser cedido al municipio (al menos, su usufructo) para convertirse en (propongo) un museo de artistas contemporáneos burgaleses: importantísimos artistas como Modesto Ciruelos, Marceliano Santamaría (con cesiones parciales de su museo particular), Luis Ortega, Luis Saez, Alberto Bañuelos-Fournier, Ignacio del Río, Mª José Castaño, Jesús del Olmo, José Marticorena, Jesús Arribas, ..., ..., ...... (¡me dejo tantos!) merecen una instalación céntrica y de la importancia de su obra.
- El Museo Provincial corre el peligro (o ha caído ya en él) de amalgamar una variedad de propuestas excesiva: desde vestigios prehistóricos hasta pintura contemporánea. El museo de arte contemporáneo contribuiría a dar racionalidad a la colección de ese museo provincial.
En fin: reconozco que esta entrada es una improvisación un tanto trafulcada pero creo que valdrá la pena dedicarle algún tiempo para desarrollarla mejor. SE ADMITEN (y agradecen) APORTACIONES.